

*LAS MIL Y DOS DE PABEL BETANCOURT
Cuando en nuestra pasada edición presentamos una recopilación de la “trayectoria empresarial” de Pabel Betancourt Mejía; nunca nos imaginamos que reaccionaría a través de sus “lacayos” con insultos propios de gente salida de los callejones, lo que dejó en claro que metimos el dedo en la llaga, LA PESCA NEGRA. Nadie lo mando a cometer irregularidades que lo tuvieron y lo tienen con la soga al cuello. Todo lo que se publicó con respecto al tema, no son mentiras ni falacias, tampoco animadversión como han pretendido hacer creer a los armadores artesanales; son realidades que debe de asumirlas y aceptarlas y no porque se la impongamos, sino porque han lindado en delitos, de los cuales ha sabido salir bien librado desde años atrás; como las hizo, vaya Ud. a saber.
Y es que Pabel Betancourt, se inició entrando por la rendija de la puerta del sector empresarial y claro para no ser visto por la Sunat, que de haberlo atrapado con las manos en la “pesca negra”, otra sería la historia; pues mientras este engrosaba sus cuentas con el producto de la evasión de impuestos, los verdaderos empresarios cumplían con todas las normas legales para seguir manteniéndose en el medio, esa es la gran y abismal diferencia.
Botones de muestra
El 15 de Julio del 2003, el entonces “armador de audios” y director de PRODUCE Félix Chumbiray Mendoza, recibió el oficio Nº 399-2003-PRODUCE/PP firmado por el Procurador Público del Ministerio de la Producción Dr. Juán Lujan Vargas, en la que se remitía la relación de empresas pesqueras infractoras, que habrían cometido infracción al efectuar pesca de recurso Anchoveta sin contar con permiso de pesca, pidiéndole a la vez que envié los reportes de ocurrencias y antecedentes de 17 embarcaciones entre las cuales se ubica “DON ABELARDO” de propiedad de pesquera B&M REPRESENTACION SAC, cuyo gerente general era nada menos que Pabel Betancourt, que arregló la situación como “le enseñaron” a hacerlo.
Lo peor de todo, es que siguió en la misma “cantaleta pesquera”, que lo llevó a esconderse como la comadreja en su madriguera, tras los pantalones de su “papito” para salvarse de la demanda que se le venia encima, el día que su vieja embarcación llamada “Fisherman” construida en los años 70, con permiso de pesca CANCELADA, con un proceso judicial que ordeno su INMOVILIZACION y que fue materia de sustitución, RM 284-2003-PRODUCE del 10 de Agosto del 2003, se hundió cerca a la Bahía El Ferrol, completamente “torreja” (argot pesquero) y que le costó la vida a tres humildes pescadores. Este siniestro pudo haberse evitado, si las genuflexas y corruptas autoridades de pesquería y de la Capitanía de Puerto no hubiesen permitido el zarpe de este “armatoste” y sancionado al mal empresario que llevaba una pesca ilegal a manos de alguna mafiosa planta pesquera.
Lo dijimos anteriormente que su pesquera brinda servicios de maquila para harina residual, adquiriendo la materia prima a irresponsables comercializadores, que le venden la Anchoveta entera apta para el consumo humano, cuando esta empresa debería de recibir solo cabeza y cola, además de los residuos de los muelles y mercados, pero que las autoridades de la Dirección de la Producción, que deberían pero se hacen de la vista gorda, de realizar un plumeo de toda la harina producida en COPROSAC para ser analizada, si el resultado obtenido es un 65% significa que esa materia POSEE PROTEINAS por lo cual, ni en Chimbote, Callao, Ilo o puerto alguno sería considerada como harina residual, sino HARINA INDUSTRIAL.
Tampoco es un “gran secreto” que Betancourt Mejía, para pasar desapercibido, ante una “posible” investigación por Lavado de Activos, realiza negociados con su “primo” Ronald Arroyo, conocido en el círculo de pequeños “empresarios evasores” como “pata con barro”, el mismo que se caracterizó por crear y quebrar empresas, quedándose con las detracciones; ambos tienen planificado meterse a la exportación de congelado de Perico y de Anchoveta, aunque nadie garantiza que paguen los impuestos.
Esto, no es animadversión, no es calumnia, no es injuria, es LA VERDAD, una verdad que aunque duela, salpica a su parentela, sin culpa de nada y que tiene que agachar la cabeza ante el collar de hechos delictuosos, cuyo producto ilegal, lo ha llevado a lucir vehículos que le hacen “sombra” a su débil personalidad, de ser lo que es por que tiene y no por lo que sabe. Seguiremos.
